Acervo

Fotografía estereoscópica

Vistas de México, paisajes (finales del siglo XIX y principios del XX)

Fotografías-estereoscópicas

La fotografía estereoscópica nace a mediados del siglo XIX, prácticamente al mismo tiempo que la fotografía común. Se basa en la percepción visual humana y en la separación de 65 mm, aproximadamente, que existe entre nuestros ojos; éstos reciben cada uno una imagen ligeramente diferente, que el cerebro fusiona mediante el proceso de estereopsis para recomponer la profundidad y tridimensionalidad de los objetos. Así mismo, la primera cámara estereoscópica, diseñada y construida por Sir David Brewster en 1849, comprendía dos objetivos a través de los cuales la luz impresionaba las placas sensibles con dos imágenes diferentes.
Para visualizar las imágenes con efecto de tercera dimensión, se inventó el estereoscopio, un aparato en el que se colocaba el par de impresiones una al lado de otra para ser vistas simultáneamente, de modo que el cerebro las integrara en una sola imagen. Casi todas las fotografías estereoscópicas que han llegado hasta nuestros días fueron tomadas entre fines del siglo XIX y la primera década del siglo XX.
Su importancia radica en que fueron una fuente importante de divulgación de las expediciones del siglo XIX, pues no sólo presentaban escenas urbanas y personajes de la época, sino además animales exóticos y paisajes de lugares remotos, de modo que funcionaron como una suerte de enciclopedia para conocer el mundo.
La colección Ricardo B. Salinas Pliego cuenta con un importante acervo de fotografías estereoscópicas que incluye, además, positivos y negativos en vidrio, visores y otros aparatos para la producción y la visualización de esas imágenes.